Crisis presentes y futuras (micro cuento)

El viejo mira con desgano el pasar de la gente. Baja la mirada lentamente y quiere llorar. Aprieta los puños con fuerza. Entonces pasa una chamaca y vuelve a tomar la compostura, truena la boca como haciendo pucheros e internamente se relame los bigotes soñando con la delicada presa que nunca volverá.

Entonces piensa: “¡Me lleva la chingada, ya estoy en plena crisis de la vejez!”. Suspira. Y es que resulta terrible sentirse sin valor, desplazado por las generaciones jóvenes y encima de todo, ver en la intimidad de tu cuarto cómo te pudres cada día que pasa: más pelos por donde quiera, más canas, más arrugas, más olores agrios.

De pronto, el viejo esboza una mueca que recuerda a una sonrisa mientras reflexiona: “¿Sabes qué es lo único que me hace soportar esta agonía, cabrón?”. Y se contesta en chinga: “Ver a todos esos pinches jóvenes llenos de energía que creen que no envejecerán nunca, y saber con toda certeza que un día en el futuro, se verán, vivirán y se sentirán tan de la mierda como yo”.

Entonces el viejo atruena todo el parque con una carcajada en la que enseña todas sus encías desdentadas.

 

 

Seleccionado para la Antología del Concurso de micro cuentos “Afectados por la crisis” de la Editorial Letras con Arte (España).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s